En el desarrollo de la Teoría del Campo
Unificado vamos a utilizar una metodología que debe ser claramente explicitada:
La heterogeneidad de la materia, es
decir, vamos a sumir de entrada un hecho que todos conocemos: la materia es
completamente heterogénea como las personas y los objetos son distintos entre
sí. En efecto, las propiedades físicas son diferentes en distintas zonas de
materiales aparentemente homogéneos como muchos cristales. Por ejemplo, en los
cristales divididos en dominios (ferromagnéticos, ferroeléctricos,
superconductores.) se observan diferentes propiedades físicas en las distintas
zonas del cristal.
Los líquidos se disponen en capas distribuidas según la densidad, así como los gases.
No existe la esteoquimetría ni a nivel local.
Lo mismo ocurre en el Universo, donde las Galaxias son muy distintas entre sí,
como ha de ocurrir en distintas regiones de nuestra Galaxia e incluso de
nuestro Sistema Solar.
El vacío no existe pues todo lo inunda una radiación de fondo, que será diferente
en cada zona, incluida nuestra Galaxia e incluso nuestro Sistema Solar.
Todo proceso en la Naturaleza es una transformación. Es decir, considerando
cualquier proceso de la Naturaleza y un
observador solidario con los objetos físicos que intervienen en el mismo, éste
ha de observar cambios en parámetros físicos tales como la conductividad y la
frecuencia de plasma de dichos cuerpos.
Nada puede ocurrir al azar: no
entendemos qué es el azar ni el caos. Todo obedece a una Ley Física y por esta
razón asumimos la validez de la Ciencia En dicho marco el objetivo de la
Ciencia es predecir cómo han de evolucionar los procesos.
La tendencia de los cuerpos en la
Naturaleza no es hacia el desorden sinó hacia la autoorganización. Ello se ha
puesto de manifiesto en el estudio de un conjunto de rotores de motores muy
débilmente acoplados que llegan a sincronizarse si se espera un tiempo
suficientemente largo.
Los planetas del Sistema Solar están
sincronizados entre sí. Las manchas solares corresponden a agrupamiento de
planetas a un lado de la eclíptica.
No existe el orden ni el desorden, pues
ambas son categorías que implican unos prejuicios culturales respecto a las
diferentes formas de comportamiento en la Naturaleza. Cualquier forma de
comportamiento de la Naturaleza, aunque no sea comprendida no merece ningún
tipo de descalificación. Todo lo contrario, cualquier descalificación acerca
del comportamiento de la Naturaleza es una proyección de nuestra propia
valoración acerca de sus Leyes y el papel que nosotros jugamos en ella.
Concretamente la energía térmica se puede modelizar como un campo que se opone
a la transmisión de energía en el seno de sólidos como los metales, pero
también contribuye a la formación de plasmas que tienen muy elevada
conductividad.
No debemos confundir impredictibilidad
con indeterminismo.
Asumir la impredictibilidad es aceptar la ignorancia,
asumir el indeterminismo es considerar que la Naturaleza carece de Leyes.
Todo proceso incluye el resultado. El
resultado está ligado al proceso y no puede ser analizado al margen del
proceso.
No debemos confundir determinismo
con predestinación pues si el resultado está ligado al proceso, obviamente
dicho resultado depende de cómo se lleva a cabo el proceso. Ejemplo: La
genética del ser humano.
Si hablamos en términos temporales
todo proceso de la Naturaleza ha de tener una duración finita, porque finita es
la cantidad de energía que interviene en el mismo.
Si utilizamos una metodología de
trabajo en que pretendemos llegar desde lo particular a lo general, recurriendo
al método analítico, hemos de tener en cuenta que dicho método puede tener
consecuencias perversas pues “al aislar los objetos del todo que los contiene”
fácilmente caemos en el gravísimo error de olvidarnos de la unidad frente a la
individualidad.
Caso de utilizar el método analítico,
que es uno de los métodos usuales en nuestra cultura, debemos trabajar por
lograr la Unificación y desde la Unidad restringirnos a lo particular una vez
establecido un método de individualización o identificación de los objetos y
procesos analizados.
Mientras el principio de causalidad
tiene una validez muy discutible pues exige asumir la objetividad de las
coordenadas espacio-temporales, el método más adecuado es la búsqueda de
correspondencias dentro de la Naturaleza que basadas en categorías de
asociación nos permitan establecer las relaciones entre todos los objetos
físicos que queramos identificar.
Cualquier Teoría Física debe cumplir tres requisitos:
sencillez, para que todos la podamos entender y utilizar
eficacia, para que podamos extraer el máximo
de resultados prácticos en todos los ámbitos de la vida
unificación, para que pueda abarcar en cada
período cultural todos los conocimientos y preocupaciones de dicho período y
para que pueda integrar en su seno a los seres vivos, incluido el ser humano. En
la medida que incluya al ser humano debe dar respuestas a los problemas de la
vida y contribuir a la evolución espiritual del mismo.
En el fondo, la Ciencia no hace
otra cosa que aprender de la Naturaleza y,si actúa sin prejuicios, llegará a
comprender que cualquier proceso se realiza con el mínimo de Energía, o sea,
los tres requisitos anteriores: sencillez, eficacia y unificación.