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  • Artículo publicado en inglés y castellano en el libro (página 189 ) L ‘ Espai 10 ANYS EN DANSA 1992-2002 Editado por el Departament de Cultura de La Generalitat de Catalunya

    29 de abril 2003 (día internacional de la danza)

  • EL ARTE Y LA ENERGIA

    El ser humano que desee vivir de acuerdo con los tiempos actuales debería saber que todos los procesos en que participamos, todos ellos, se hacen a base de energía, afectan a nuestra propia energía y acaban afectando a la energía de los demás.

    Utilizando el lenguaje científico diríamos que la energía es el parámetro fundamental de todos los procesos.

    La energía es única, como el Universo es una unidad a pesar de que también podemos identificar diferentes objetos en su seno. El ser humano con sus creaciones es otra subunidad del Universo como lo es la sociedad de la que forma parte.

    Cuando nos desplazamos o cuando se nos informa sobre sucesos ocurridos en otros continentes nos damos cuenta que la misma noción de espacio o distancia se diluyen. Asumimos, incluso sin darnos cuenta, que los lugares ya no están cerca ni lejos. Todo depende de la energía de que disponemos para desplazarnos de un sitio a otro. Por ello en vez de hablar de espacio, que no deja de ser un concepto absoluto, deberíamos hablar en términos de Sensación Espacial pues el estar cerca o lejos sólo depende de la percepción. De la misma forma entendemos que el tiempo no es otra cosa que una medida de la energía invertida en cualquier proceso vital, es decir, también deberíamos hablar en términos de Sensación Temporal.

    El cambio de posición ha sido descrito hasta ahora desde el punto de vista de la dinámica: necesitamos una potencia para mover el avión que nos transporta. Esta visión superficial olvida incluso una vieja afirmación aristotélica: ”no se puede separar el movimiento del cuerpo movido“. En efecto, los cambios de posición provocados por la energía son meros procesos asociados a cambios en el seno de los cuerpos y ,por tanto, repercuten en las frecuencias de emisión de los mismos. De nuevo la energía aparece en la percepción pero ahora a través de los cambios inducidos en los cuerpos.

    El concepto de percepción es mucho más amplio de lo que se ha considerado hasta ahora pues, al margen de la conciencia que tengamos de ello, la realidad es que percibimos energía y somos extremadamente sensibles a cualquier campo de energía creado por nosotros o por el entorno.

    Estas ideas básicas tienen plena vigencia en el campo del Arte. Veamos algunos ejemplos:

    Dentro de un edificio, o dentro de un escenario, percibimos de forma global el espacio interior a través de la vista y del oído. Tenemos una Sensación Espacial que depende de dos parámetros: el primer parámetro es la potencia por unidad de superficie de las ondas percibidas, es decir, baja frecuencia para la percepción acústica y alta frecuencia para la percepción visual. El segundo parámetro es la distancia a la que se encuentran las superficies emisoras o reflectoras del sonido o luz. En último término el estímulo de esta sensación es la potencia emisora o reflectora de las superficies del recinto, similar resultado a la potencia del coche o avión que nos facilita los desplazamientos en los viajes. Es la visión más superficial de la Arquitectura.

    Cada una de las formas arquitectónicas tiene asociada una energía interna que podemos llegar incluso a evaluar. Por ejemplo, compartimos, por haberlo comprobado, la visión cualitativa de Leonardo Da Vinci cuando asociaba los sólidos platónicos con la energía de los diferentes estados de la materia: cubo es tierra (sólido), icosaedro es agua (líquido), el octaedro es aire (gas), el tetraedro es fuego (plasma) y el dodecaedro es el cosmos. Es decir, una forma arquitectónica (material + geometría) crea campos en su interior que afectan a las personas que moran en ella. Sus efectos serán más beneficiosos en la medida que contribuyan a incrementar su percepción (vidrio, transparencia) y su campo magnético interior (materiales conductores a compresión).

    Pasemos del volumen funcional al plano. En pintura podemos hablar de dos estímulos. El primero, si existe, es la interpretación de las sensaciones asociadas al tema figurativo. El segundo estímulo, que vamos a comentar con más detalle, y aparece siempre, es el efecto sobre nuestra mente de la radiación emitida por la superficie, es decir, la radiación de la geometría + color + luz. La primera descripción de este estímulo corresponde al concepto de Sensación Espacial pero, al profundizar más, comprobamos que percibiendo el ojo la superficie como una unidad, no deja de analizarla para extraer un conjunto de frecuencias, estimuladoras cada una de ellas de las diferentes sensibilidades contenidas en nuestra mente.

    Finalicemos este breve resumen comentando la danza:

    El escenario con sus luces, formas y colores crea una sensación espacial visual matizable por las luces de la tramoya o eliminada de forma drástica al concentrar los focos sobre los bailarines. La música contribuye a la percepción espacial del recinto, sin contar el estímulo creado por cada una de las frecuencias correspondientes a las notas emitidas. El movimiento se coordina e integra en el ambiente.

    En la danza identificamos un primer estímulo en el espectador que entiende el significado del lenguaje corporal integrado. Pero además, y al margen del anterior, el espectador percibe los estímulos asociados al movimiento. Cambios de posición, cambios de forma, etc. son percibidos como campos de energía por el espectador. Por ejemplo, si el espectador observa el giro de un cuerpo también podría saber de la generación de un campo magnético en los bailarines que les da energía e incluso les ayuda a concentrarse. Los movimientos (traslaciones o giros) iniciados bruscamente, es decir, las fuertes aceleraciones, exigen consumos de potencia muy elevados que también son percibidos por el espectador, etc. Finalmente otra forma de describir el movimiento es a base de continuos cambios en el sistema de referencia para el mismo espectador lo cual también exige el recurso a la energía.

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